Traumatismo dental: los primeros minutos cuentan
Una caída, un golpe deportivo o un accidente pueden aflojar, mover, fracturar o incluso tirar un diente. En estos casos, actuar bien en los primeros minutos puede marcar la diferencia entre conservar el diente o perderlo.
Qué hacer de inmediato
- Si el diente se salió completo: tómelo por la corona (no por la raíz), enjuáguelo suave sin tallar y, si es posible, colóquelo de nuevo en su lugar. Si no, consérvelo en leche o en saliva y acuda de inmediato.
- Si quedó flojo o movido: evite morder de ese lado y acuda pronto.
- Si se fracturó: guarde el fragmento; a veces se puede reintegrar. Vea también diente fracturado.
El tiempo importa: mientras antes se atienda, mayores las posibilidades de conservar el diente.
Después de la urgencia
Un golpe puede tener consecuencias que aparecen semanas o meses después (cambio de color, molestia, pérdida de vitalidad del nervio). Por eso conviene seguimiento aunque el diente parezca estar bien. Si un diente no se puede conservar, se repone con un implante o una corona.
Preguntas frecuentes
¿Un diente que se salió se puede volver a poner? A veces sí, si se actúa rápido y se conserva bien. Cada minuto cuenta.
¿Debo revisarme aunque ya no duela? Sí. Algunos daños del golpe se manifiestan después.