Periimplantitis: cuidar lo que ya se invirtió
Un implante no se pica como un diente, pero la encía y el hueso que lo rodean sí pueden inflamarse si se acumula placa. Esa inflamación se llama periimplantitis, y es la principal razón por la que un implante puede fallar con los años. Prevenirla es sencillo; tratarla tarde, no tanto.
Señales
- Encía enrojecida o inflamada alrededor del implante.
- Sangrado al cepillar esa zona.
- Molestia al morder o sensación de que “algo cambió”.
- En etapas avanzadas, el implante pierde soporte.
Por qué ocurre
La causa principal es la acumulación de placa por higiene insuficiente, agravada por el tabaco o por no acudir a los mantenimientos. Por eso el cuidado de los implantes no termina cuando se colocan: apenas empieza.
Cómo se previene y se trata
La prevención es la mejor herramienta: higiene diaria correcta y revisiones periódicas para detectar cualquier inflamación temprana. Cuando ya está presente, se trata limpiando la zona y controlando la causa; entre más temprano, mejor el pronóstico.
Preguntas frecuentes
¿Se puede salvar un implante con periimplantitis? En etapas tempranas, muchas veces sí. Por eso las revisiones importan.
¿Cada cuánto debo revisar mis implantes? Su especialista le indicará la frecuencia de mantenimiento según su caso.