Eliminación de amalgamas: renovar las tapaduras viejas
Las amalgamas son esas tapaduras metálicas grises que durante años fueron el estándar. Muchas siguen cumpliendo su función, pero otras ya se filtran, se ven oscuras o han debilitado el diente. Cambiarlas por restauraciones estéticas es una decisión frecuente hoy.
Cuándo conviene cambiarlas
- La amalgama está filtrada o hay caries debajo.
- El diente se ve gris u oscurecido por el metal.
- La tapadura es muy grande y el diente está debilitado.
- Por un motivo estético, en dientes visibles.
No toda amalgama en buen estado necesita cambiarse; la decisión se toma con diagnóstico, valorando el estado real del diente.
Cómo se hace
Se retira la amalgama con una técnica cuidadosa y se sustituye por una restauración del color del diente (resina o, en casos más amplios, una corona o incrustación). Cuando el daño es mayor, puede formar parte de una rehabilitación más completa.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que cambiar todas mis amalgamas? No. Solo las que lo justifican por filtración, caries, tamaño o estética.
¿El resultado se nota? Las restauraciones estéticas imitan el color del diente, así que pasan desapercibidas.